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viudadelvis™

jungle cowgirl

puntadas penitentes all-loaded

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Trabajando para Ideamatriz con mi inigualable socia y amiga de la vida Angela, paseando entre fantasías patrimoniales, llegamos a desear con muchas ansias viajar y participar de la fiesta de La Tirana. Planeamos el viaje juntas para Julio de 2007, un viaje que nos sacaría de la especulación y del aprendizaje a partir de la lectura y del testimonio de terceros. Nos interesaba sobremanera poder vivenciarlo desde lo más cercano, desde el rito, desde la jornada maratónica, no desde el carnaval y lo turístico. Deseábamos entender el por qué, ver el cómo y vivir el cuándo, para poder transmitirlo y plasmarlo en el soporte vestuario.




Por esas casualidades, mi hijo León llegó a la tierra justo el 22 de Julio del 2007. Exacto, imposible viajar, lo supe desde el primer mes de embarazo. Tras mi alejamiento por el período de pre y postnatal y con la llegada de la tercera integrante de Ideamatriz, Valerita (en la foto superior, disfrutando maravillada el "paisaje", qué envidia bonita!), Angela continuó con el plan del viaje y ambas lo concretaron. Llegaron de regreso justo para el nacimiento de mi aniMalito. Para poder insertarme nuevamente en la dinámica de trabajo conceptual, pedí a mis colegas me relataran sus vivencias y apreciaciones particulares y que me compartieran el registro de imágenes que habían hecho. Aquellos testimonios distaban muchísimo del discurso televisivo al que siempre hemos tenido acceso.




Con este material fidedigno, proveniente del espectador recién iniciado, comencé a masticar la idea de cómo traducirlo, de la forma menos literal posible, a la pieza de vestir. Más allá de pretender estructurar una colección que recordara esta fiesta, la intención siempre fue encontrar una “manera de hacer” que reflejara el “estado tiránico”. Así, concebí las “puntadas penitentes” única manera viable de poder pagar mandas desde nuestra disciplina. ¿Cómo?, cosiendo a mano, a mano, ¡a mano!, con estas puntadas multicolores que recrean los recorridos de los bailes que, incesantemente, interpretan las cofradías: familias enteras que participan año a año en este singular rito. Armar, coser y terminar a mano, suponen una tarea de especial envergadura, posibilitan la idea de sacrificar tiempo y tecnología en virtud de conseguir un producto único de singular belleza exterior y cuyo interior refleja la carga del amor puesto en su desarrollo, sin importar yemas heridas a modo de micro cedazo para poder concretarlo.






Las puntadas penitentes quedaron en mí. Hoy significan muchas cosas más que sólo el “estado tiránico”. Me recuerdan el trabajo inagotable de artesanos de las más variadas culturas, me exigen pulcritud pero no exactitud y ahí aparece la exclusividad: la imposibilidad de la serialización. Me acompañan, me liberan, me relajan, cual terapia. He podido aplicarlas en proyectos de muy distintos requerimientos y resultados y, por cierto, con el paso del tiempo, ya no hay sacrificio alguno. La práctica hace al maestro, dicen.






Más imágenes y detalles en álbumes de fotos.
(Agradecimientos a Valerita Valeroza por la hermosas imágenes de la fiesta!)


paul, el dictador

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Este caballero irrumpió a principios del siglo XX (apadrinado por Doucet, Worth y actrices como Réjane) con un vanguardismo increíble para los tiempos. La llegada de los ballets rusos a Paris en 1909, no hicieron más que confirmar que sus dictatoriales designios de moda estaban tendencialmente acertados. Rápidamente consagró bajo su nombre al orientalismo imperante. Kimonos, túnicas, bombachas, transparencias, ornamentaciones, texturas, etc., dieron forma a su particular estilo. Cuando vi su obra por primera vez quedé bastante impactada por lo atrevido de sus propuestas después de años y años de esconder el cuerpo femenino tras capas y más capas de ropa interior ajustadas a la cintura por un corsé.




Paul Poiret no concebía a la mujer atrapada en un corsé, sino libre bajo gasas translúcidas, dejando entrever curvas y siluetas escondidas por décadas y acentuando la ligereza que él creía poseían. Ver a la mujer por primera vez sensual, cómoda y salvajemente ataviada me enamoraron de este francés que, con mucho esfuerzo y trabajo, logró un nombre en el mundo de la moda.




Se le atribuyen el sensacional corte imperio (bajo el busto) y los "monos" o "enteritos", ambos aciertos que perduran hasta el día de hoy!!! El corte imperio debe ser su mayor genialidad, por cuanto logra satisfacer a múltiples tipos de siluetas otorgándoles la estilización que tanto cuesta a las mujeres encontrar al vestirse, y aplicable a practicamente todos los estilos de diseño. Quedé boquiaberta al ver éstas imágenes en blanco y negro, antiquísimas (un siglo ya), de mujeres luciendo escandalosas dentro de livianos enteritos, coquetos, drapeados y abombachados, dignos de la reina de las bellas genio.




Así, reinterpeté nuevamente, tratando de rescatar la esencia de sus "monos": corte imperio, piezas de busto drapeadas, espalda al descubierto, piernas abombachadas, pero depurando el look: limpiando las piezas, mostrando un poco más y jugando a la superposición de planos (también muy oriental) a modo de "enterito tijera".






El trabajo de Poiret procuró satisfacer las necesidades de las actrices y artistas de la época, como Isadora Duncan y Mata Hari con todo glamour y desparpajo de lujo.

Su dictatorial mente no fue capaz de ver, tras la primera guerra mundial, que la mujer había cambiado por completo y que habían necesidades que atender más allá de la mera moda. Tras locuras como la "falda trabada" -que dejaba fijas las rodillas-, la exageración progresiva del corte imperio y los escotes en sus diseños y el cierre temporal de su firma durante la guerra, Poiret perdió a su clientela y terminó sus días pintando solo y en la pobreza. Pero el maravilloso legado queda.

Fuente: "Diccionario de la Moda, los estilos del siglo XX", Margarita Riviere, Editorial Grijalbo, 1996.

don't speak

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Justo un tiempo antes de que empezaran a mutar a algo más pop y en pleno delirio curentero mio, me sentí atraída por varias pintas de Gwen Stefani de No Doubt. Había disfrutado mucho de sus primeros y desconocidos discos (antes de hacerse populares) donde hacían gala de un ska muy colorido y alegre. Llegando al Tragic Kindom Gwen cambió sus clásicos looks de pantalones anchos y poleras cortas, jardineras y pelo lacio (medio gansa la verdad) por algunos muy femeninos vestiditos o conjuntos cuarenteros muy pin-up (pero the real pin-up, no los looks clichés tan revistos últimamente) y en contraste con algunos looks más punks muy bien logrados (pantalones llenos de cierres y tirantes colgando). Ahí morí, entendí que la mujer iría en ascenso pues tenía un cosa muy power estética y vocalmente.

Y, el desafío fue reinterpretar algunos de estos clásicos de los 40's. Un gran desafío pues mi idea era adaptarlos a mi fisonomía que dista mucho de la de la ahora diva. He ahí la cosa entretenida. Aquel vestido que aparecía en el video de la mítica balada "Don't Speak": camisero azul marino con lunarcillos blancos, sesgado (al bies), despliegue de pabilos artesanales para la microabotonadura, aquellas manguitas que prolongaban los hombros suavemente, pinza de busto traducida a minipinzas bajo el mismo, fue uno de los objetivos a resolver (aquí el link del video: http://www.facebook.com/ext/share.php?sid=78907527960&h=U2skz&u=-zdjL&ref=mf, ojo que el original no está disponible).



Contaba yo con sólo un año de estudios de diseño de vestuario en el cuerpo y siempre necesitaba exigirme un poco más en los encargos. Así fue que decidí reinterpretar este vestido pero en color rojo (así no podría estar permitido ni un solo error) y con la difícil tarea de hacer reducir ópticamente el volumen de mi busto (para que se viera como el vestido original: nótese que Gwen lo tiene bastante más pequeño) y que el vestido cayera con la misma ligereza y gracia. He aquí el resultado.



Agradecimientos a la modelo, gran amiga y colega Angela Cárcamo (Ideamatriz). Cabe destacar que el vestido luce mucho más holgado en ella ya que goza de un figura esbelta envidiable, tanto así, que no resistí obsequiarle mi vestido cuando se lo vi puesto.



Más imágenes en los álbumes de fotos.

rotten di (lady died)

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Pocas veces tienes oportunidad de trabajar codo a codo con uno de tus mejores amigos y colega, pocas veces da buenos resultados o termina sin consecuencias nefastas para la amistad.
La Rotten Di fueron, aproximadamente, 100 horas de arduo y entretenidísimo desafío con mi Pauli Pavez (paisley pauli, la niña de los mil brocatos).
Pocas veces tiene uno la oportunidad de exponer con todos los estándares de museología y compartir vitrina con grades genios de la moda.





La "Rotten Di" estuvo cerca de 3 meses expuesta en el Museo de la Moda durante el año 2008, tras la convocatoria a participar en la exposición "Diana: inspiración para una nueva generación". Estaba hecha sólo de cintas, cintas industriales y cintas de tela rasgada por nosotras mismas, entrelazadas a modo de un gigantesco telar para construir un textil contínuo, factible de sesgarse sobre el maniquí para darle la forma deseada, la de la silueta clásica de Lady Di (con su escote histórico). La tierra negra, húmeda, con toda la microvida trepándosele por el vestido, lograda tras sumergirlo en aguas de dudosa procedencia, un traje de noche para una oscura diana, remendada, suturada, sangrante y con el cielo derritiéndosele encima, post mortem, devuelta al mundo de los vivos pegada al suelo y a la muerte, muerta eterna. Una glamorosa zombie de pasarela.



"Rotten Di" o "Lady Died", como si fuese un personaje de Burton, una caricatura de sí mísma.



Más imágenes en los álbumes de fotos.

la propuesta

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Casi cavernícola a veces, una camaleona (o un camaleón) que deambula entre piedradura y sus alrededores, la jungla, el lejano oeste (o el sur silvestre), los 60's, con un delirio sicodélico y una fuerte tendencia a las clásicas estructuras de primera mitad del siglo XX.

Y una avidez de raíces.

the very beggining

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Intentando salir de la superficie
para entrar en la profundidad.

Me concentro en recuperar.

Entonces parto recordando aquellos trabajos que disfruté a rabiar, contando un poco el momento, el contexto en que fueron propuestos y desarrollados, a ver si esto va explicando un poco cómo funciona viudadelvis™, la diseñadora dentro de mi cabeza, esa que anda medio esquiva con la disciplina, replanteando o más bien reencontrando aquellos chispasos que le permiten entrar en el trance.

SWITCH: on



Jungle cowgirl, la mayoría del tiempo. Será que me crié en el sur que no puedo evitar mi lado campesino, ese que ama a la gente del campo y sus looks de cara curtida por el viento y el sol y montando todo el rato. Así es que me caigo al vaquero. Y por otro lado, la jungla que no conozco, de donde provienen los sonidos que más me gustan, los primitivos, esa jungla de plástico verde absolutamente vivo y los aniMalitos. Hawai todo el rato.

Buenas noches.



Más imágenes en los álbumes de fotos.

traduciendo a vestuario

en un proceso mental más que de acción, o en un proceso de acción mental.