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Bolsa y mercados financieros

Posts tagged with "materias primas"

ARTICULOS INTERESANTES DEL DÍA DE HOY

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Hoy dejar únicamente dos artículos que he leido hoy. El primero del gran Cárpatos a cierre de día de hoy de su página www.bolsamania.com y el segundo del diario eleconomista.es:


CÁRPATOS

Vean esta muy curiosa noticia que publicó el diario 20 minutos en su edición del 8 de mayo del 2006:

Un espejismo permanece visible cuatro horas en las costas del este de China

Les destaco una cita:

Miles de turistas y residentes de esa ciudad de la provincia de Shandong, famosa por este tipo de fenómenos ópticos, pudieron ver el domingo, casi por arte de magia, una ciudad imaginaria con rascacielos, calles, coches e incluso personas.

Este espejismo en el que se ven ciudades flotantes es uno de los más impresionantes que se pueden ver en el mundo, y tienen el nombre técnico de Fata Morgana. Vean como define el fenómeno la enciclopedia libre Wipipedia:

El efecto Fata Morgana recibe su nombre del italiano fata Morgana (es decir: hada Morgana), en referencia a la hermanastra del Rey Arturo que, según la leyenda, era una hada cambiante. Es un espejismo o ilusión óptica que se debe a una inversión de temperatura. Objetos que se encuentran en el horizonte como, por ejemplo, islas, acantilados, barcos o icebergs, adquieren una apariencia alargada y elevada, similar a "castillos de cuentos de hadas". La fatamorgana más célebre es la que ocurre en las costas meridionales de Sicilia.

Con el tiempo en calma, la separación regular entre el aire caliente y el aire frío (más denso) cerca de la superficie terrestre puede actuar como una lente refractante, produciendo una imagen invertida, sobre la que la imagen distante parece flotar. Los efectos Fata Morgana suelen ser visibles por la mañana, después de una noche fría. Es un efecto habitual en valles de alta montaña, donde el efecto se ve acentuado por la curvatura del suelo del valle, que cancela la curvatura de la Tierra. También se suele ver por la mañana en mares árticos, con el mar muy en calma, y es habitual en superficies heladas de la Antártida.

Pues ya ven un espejismo apasionante, pueden ver un ejemplo en esta foto de Wikipedia:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f3/2005-08-22_fata_morgana.jpg

Hoy la mayoría de futuros que seguimos han aprovechado la pauta estacional alcista clásica de la que les he hablado muchas veces de que los días de fiesta en Wal Street suelen ser mucho más alcistas que bajistas en Europa, para pasar por encima de las resistencias del movimiento lateral que nos frió a bostezos desde mediados de diciembre. Pero ahora los operadores se preguntan si será un Fata Morgana o irá en serio. Cuando se rompe una resistencia importante como ésta, hay que asegurarse bien y dar algo de filtro o esperar un poco.

Como decía, la sesión de hoy ha sido una típica de cumplimiento de la pauta estacional alcista de los días de fiesta en Wall Street y que, aunque no siempre, la mayoría suelen transcurrir así, alzas tranquilas, que a partir de las cuatro tocan máximos del día. Hoy se ha cumplido a rajatabla.

La situación técnica es realmente clave en este momento. Sigue pareciendo que estamos a las puertas de un fuerte movimiento, que puede ser:

1- Que la ruptura que estamos viendo ahora por parte de Dax, Ibex y Cac (no del futuro del Eurostoxx) sea buena y estemos a punto de irnos a las nubes otra vez.

2- O bien sea como en mayo una trampa, una Fata Morgana, hay que recordar que entonces el equivalente por ejemplo en el Ibex a la resistencia 14.400 que se está sobrepasando hoy era, el 12.000. Tras tres meses frenándose siempre ahí, dio la sensación de que rompía, el día 8 de mayo llegó a tocar el 12.064 y parecía que había roto, el siguiente el 12.070, el siguiente 12.057 y al otro 12.079, todos dimos por rota la resistencia pero en realidad no se alejaba en ningún momento demasiado porque las manos fuertes habían preparado una trampa de falsa ruptura para distribuir, cuando terminaron el proceso la caída fue en vertical.

Aún no nos hemos alejado lo suficiente de las resistencias para estar seguros de en cual de las dos posibilidades estamos, creo que sería conveniene por ejemplo en el Ibex dar filtro hasta los 14.500.

Si se confirma la ruptura, el 15.000 debería ser fácilmente alcanzable. Si no es así y pierde el 14.000 en los próximos días, estaríamos en corrección que podría ser importante.

El futuro del Eurostoxx tiene el techo del movimiento lateral en el entorno de los máximos del día y a diferencia de los otros futuros aún no ha roto.

El Ibex está de nuevo encima de máximos en esta jornada y ya saben que una de las mejores formas de ver cuando una tendencia mayor (nunca hablando de corto plazo) se agota o en cambio sigue fuerte es analizar cuantos valores tocan a la vez máximos y en que condiciones.

Pues bien, acabo de hacer un repaso y veo lo siguiente:

Estos nuevos máximos del Ibex se están constituyendo con el 28%s de los valores tocando máximos de un año en la última semana, lo cual no es una señal de alerta pero queda lejos de lo que estaba siendo normal en los últimos tiempos.

Hay un 42 %s de valores que están a menos de un 2%s de los máximos de un año, lo cual sigue siendo tranquilizador, pero la tendencia está madurando porque ya tenemos un 25%s de los valores del Ibex, es decir, uno de cada cuatro, a más del 10%s de los máximos de un año.

Es decir, según este estudio, la tendencia de medio-largo plazo (nunca se refiere este indicador al corto plazo) da muestras de un cierto cansancio, pero sigue fuerte de fondo y sin señales de alarmas.

Veamos lo mismo que acabamos de repasar para el Ibex pero en el Dow Jones.

Un 30%s de los valores del índice han acompañado al índice a máximos, un nivel muy alto y tranquilizador.

El 20%s de los valores está a menos de un 2%s de máximos, lo cual no es demasiado pero solo un 13%s están a más del 10%s de distancia de sus máximos, de un año.

En suma, que también en este índice la tendencia alcista de medio-largo plazo sigue sin dar muestras de debilidad excesiva, como sería el caso de que pocos valores acompañaran al índice a máximos y hubiera muchos a gran distancia.





LOS ANALISTAS APUESTAN POR EL REPUNTE DE LAS MATERIAS PRIMAS:¿ES EL MOMENTO DE INVERTIR?


Los precios de las materias primas han vivido un rally alcista durante los últimos cinco años, sin embargo, desde el pasado mes de noviembre cambiaron su rumbo y han sufrido descensos. Los analistas consideran que se trata de una correción y que volverán las subidas. ¿Es el momento de invertir en las commodities?

Dos ejemplos significativos de la evolución de las materias primas pueden encontrarse en el cobre y el petróleo. El metal ha perdido el 35% de su valor desde que alcanzara su cotización récord el pasado mes de mayo, mientras que el crudo se ha devaluado un 32% desde julio, hasta cotizar hoy el Brent a 53,09 dólares con una subida del 0,26%.

Corrección

Deutsche Bank interpreta que las caídas recientes del precio de las materias primas no indican el final de la tendencia alcista. Considera que se trata de "una corrección recurrente" en un informe publicado la semana pasada. El banco espera que el níquel, el zinc, el oro y los cereales suban con más fuerza este año impulsados por el crecimiento económico mundial. En la misma línea se mueven las interpretaciones del banco de inversión Goldman Sachs.

Los descensos de los últimos meses son consecuencia, entre otros factores, de la tendencia alcista en los tipos de interés de Estados Unidos y Europa. En entornos de encarecimientos del precio del dinero, las materias primas tienden a comportarse peor por el temor a la ralentización de la economía y el consecuente descenso de la demanda.

Ese miedo a una desaceleración importante de la actividad ha sido más acusado en Estados Unidos, donde se temía que el freno de la construcción pudiera influir en el resto de sectores y en el gasto de los consumidores.

"Algunos de estos factores, que empujaron a los descensos en los últimos meses ya no se darán este año", prevé Juan Ramón Caridad, analista de Atlas Capital, partidario de que las commodities repunten en 2007.

Invertir

Para aprovechar los descensos y el previsible repunte en los próximos meses, los inversores pueden apostar por los fondos de inversión en materias primas tangibles. "Nosostros somos partidarios de los productos en cuya cartera el peso del petróleo no sea muy grande y sin embargo tegan una buena presencia otros productos como el oro , el trigo y el maiz", señala Juan Ramón Caridad.

Para el analista de Atlas Capital, estos productos agrícolas se encarecerán porque "son las materias primas de los combustibles del futuro como el bioetanol y el biodiesel, mientras que el oro repuntará porque en la actualidad se están infravalorando los riesgos geopolíticos de su mercado".

Pero no todos los analistas se muestran tan optimistas respecto a la evolución de las materias primas. El banco holandés ABN Amro ha asegurado en su informe del pasado 9 de enero que las últimas caídas de los precios de los metales básicos significaban "el final definitivo del rally alcista".



Bueno señores, mañana prometo unos cuentos charts, que salgo antes de currar.

Un saludo y suerte mañana

COMO INVERTIR EN ORO II y último

Otra oportunidad que tenemos de meternos en el oro es comprando futuros. ¿Dónde se negocian? Como comentamos en el post anterior los mayores mercados en donde tenemos mayor liquidez son el Chicago Board of Trade –el más tradicional de todos en donde nos podemos encontrar futurso de todos los commodities desde azucar, café y maiz, hasta platino, oro, paladio, etc-, en Londres o en Nueva York –Mercantile Comex Exchange-.

Señalar que el contrato “estandar” de futuro del oro vienen representado por 100 onzas aunque tanto en Nueva York como en Chicago se están poniendo de moda los mini-contratos, como en España los mini-futuros del IBEX-35. Por reglar general, pongamos un ejemplo, si el oro nos cotiza a 620 $ la oza, tendríamos que desembolsar 62.000 $ parahacernos con un futuro de oro. Para los que no queremos invertir tal suma en un solo activo, además de los minis señalados anteriormente, tenemos la oportunidad de comprar un futuro de plata que están más accesibles a todos los bolsillos. Un contrato normal de este metal viene representado por 5000 onzas.

Aunque estemos acostumbrados a movimientos bruscos en operativas de futuros en índices, nos sorprendería en determinadas sesiones la operativa en oro. Tenemos que ser muy disciplinados a la hora de decidirnos a invertir en este mercado ya que los precios de este activo pueden variar en varios dólares en una sesión -en ocasiones +-20 dólares o más-, pudiendo por lo tanto dejarnos secos de una tacada o bien hacernos ganar una paga extra a fin de mes. Stop siempre presentes y a pasarlo bien!

Nos podría resultar útil:
http://www.easy-forex.com/en/


Para los que prefieran dejarse de rollos de vendo-compro y dejarse la piel sesión tras sesión, siempre queda la oportunidad de invertir en un fondo de inversiones que tenga en cartera activos relacionados con el oro, tanto empresas como en índices de commodities.

Quizás los fondos de inversión más conocidos son los comercializados por Merrill Lynch, pero con el boom de los últimos años, han aparecido a patadas decenas de gestores que han aprovechado el tirón. Dejo un par de webs que pueden resultar útiles:


http://www.jupiteronline.co.uk/
http://www.eaglewing.com/


Y nada más. he terminado por mi parte el "como invertir" y empezaré a partir de ahora el "por qué invertir" pero llamando a la reflexión y a vuestra ayuda, que me hará falta.

Un saludo y hasta pronto

COMO INVERTIR EN ORO I

Bienvenidos a esta primera parte de una gran saga dedicada a este material preciado. Recuerdo que en Noviembre del 2005 dediqué cuatro post al oro -por si hay alguien que le pueda interesar-. En concreto fue un gran artículo escrito por Antonio Mascaró, el cual recomiendo encarecidamente su lectura a todo inversor que quiera adentrarse en este mundo apasionante.

Por qué comenzar comprando y no respondiendo a las siguientes preguntas: ¿es verdad que le queda recorrido al mismo? ¿Estamos corrigiendo después del rally alcista que llevamos desde el 2005? ¿Es verdad que los 1000 están a la vuelta de la esquina?
La verdad es que personalmente estoy saturado de noticias relacionadas sobre el oro. Todo el mundo da por supuesto que estamos corrigiendo desde que tocamos máximos en los 730 y tantos dólares y no me apetece escribir casi de lo mismo actualmente.

Hasta hace un año no sabía como invertir en este activo a no ser que fuera en el mercado de futuros o comprando oro físico. Espero que estos dos post os sean útiles para descubrir otras posibilidades, ya que, hoy por hoy, soy un firme creyente en el oro como parte indispensable de todo porfolio.

Empezamos:

Comprar lingotes. Los lingotes los podemos encontrar desde un gramo hasta varios kilos. No olvidemos que a la hora de mirar el precio en el mercado de futuros londinense o en Chicago Board of Trade el precio del oro se expresa en onzas troy. Una onza troy corresponde a 31,1034768 gramos.

No es recomendable invertir en lingotes a no ser que seamos inversores con bastantes recursos ya que el almacenaje y atención al mismo requiere un sitio seguro –bancos y sociedades especializadas-. Sin embargo, los inversores que estén pensando en adquirir oro físico, tienen una gran oportunidad en la monedas acuñadas en este metal. Las más valoradas con las monedas procedentes de USA, Canada, Austria o Suiza. Eso no quita que otras monedas de otros países no sean igualmente valoradas, lo que ocurre es que a la hora de venderlas los compradores especializados aprecian la procedencia de estos paises anteriormente citados.

Otra posibilidad que tenemos a la ora de decantarnos por invertir en oro es adquirirlo en forma de cuenta remunerada. Efectivamente es parecido a las cuentas openbank o la cuenta naranja -por ejemplo-, sin embargo estas cuentas ponderan en función del precio del activo aúreo. ¿Dónde podemos encontrar este tipo de cuentas? Kitko.com o goldmoney.com poseen este tipo producto en donde podemos ir ingresando cuanto dinero queramos con la frecuencia que nos de en gana. La diferencia es que el dinero está garantizado en activos de este activo en distintos bancos europeos. Las comisiones son razonables y justas y el dinero de tu cuenta varia diariamente en función de la cotización del oro.

Efectivamente, comprando acciones de empresas mineras extractivas es otra oportunidad para invertir en el sector. Por un lado tenemos las grandes empresas mineras, cuyo precio no suele dar tantas sorpresas somo en el caso de las junior –empresas extractivas cuya capitalización en bolsa no suele superar los 150 millones de dólares-
Entre las grandes nos encontramos con Barrick, Newmont, BHP Biliton, Rio Tinto..

A los inversores que le guste la marcha, les recomiendo que prueben con algunas junior. Aquí dejo un enlace en donde podréis encontrar las 556 junior que actualmente cotizan en distintos mercados alrededor del mundo. Johanesburgo, Toronto, vancouver, NASDAQ, AIM y Sydney son las bolsas en donde podemos encontrar la mayor parte de las mismas:
http://www.golddrivers.com/Juniors/juniorpageycs.htm.
Los valores que sigo diariamente son los siguientes: DRDGold, YGC resources, Wealth Minerals, USGold, Endeavour Silver, Gold Ore resources y Aurelian Resources. De entre todas ellas, me permito recomendar a muy corto plazo YGC resources. Esta a punto de rebotar en la media simple de 200 sesiones. Además el jueves –estoy en la lista de distribución de la empresa- me enviaron el resultado de la prospeción que realizaron en una de los 5 proyectos que actualemnte están desarrolando en Canada. Con tiempo comentaré alguna que otra noticia de esta empresa que fue comprada en subasta hace unos cuantos años por un precio ridículo y que hoy en día tiene unos activos de más de 12 millones de dólares... mirad cuanto es su valor en bolsa. Echar un vistazo a la producción de onzas del 2005 y las esperadas en 2006...

Hasta aqui la primera parte, un saludo y suerte esta semana

COMMODITIES

Lectura recomendada. Reflexionemos todos sobre las palabras de Jim Rogers, co-fundador de Quantum.


Jim Rogers, el inversor que fundó en 1973 conjuntamente con George Soros la firma de fondos de riesgo Quantum, aconseja invertir en materias primas, ya sean metales o trigo, y olvidarse del dólar, una divisa en declive.

En declaraciones que publica hoy el diario "The Guardian", Rogers, de 63 años, señala que el precio del cobre, por ejemplo, se ha duplicado desde comienzos de año y es actualmente de unos 8.000 dólares la tonelada.

"Si se repasan los anteriores períodos de mercados de materias primas alcistas, se verá que el más breve duró quince años y el más largo, veintitrés", explica Rogers.

"El período (alcista) en que nos encontramos hoy comenzó a principios de 1999, con lo que puede durar unos dieciocho años más o menos. Llevamos un tercio del recorrido", agrega el conocido inversor, que sitúa su fin entre los años 2014 y 2022.

Rogers justifica sus predicciones, que algunos pueden considerar irresponsables preguntado: "¿De dónde va a venir suficiente cobre para que baje su precio actual? ¿Dónde están esas minas?".

"¿Cómo puede hablarse de una burbuja cuando el precio de la plata está un 75% por debajo de su marca histórica? Y si se tiene en cuenta la inflación, el precio del cobre no está en su nivel más alto. Lo mismo pasa con el petróleo", agrega.

Rogers matiza, sin embargo, sus predicciones y explica que "habrá por supuesto consolidaciones (correcciones de precios) por el camino. Esas cosas ocurren también en mercados al alza".

Una corrección de ese tipo podría obedecer a distintas causas, desde una desaceleración del crecimiento chino hasta una epidemia de gripe aviar en Alemania.

"Siempre hay algo que da origen a alguna consolidación, y algunas pueden ser dramáticas con caídas de un 20, un 30 y hasta un 40%", explica el inversor, que dice ello no debe preocupar demasiado.

"El precio del petróleo cayó un 50% en el año 2000 y desde entonces se ha quintuplicado. Hay gente a la que asustarán las consolidaciones y que tratará de salirse del mercado, pero creo que se equivocan. Yo no vendo nada. La tendencia alcista va a seguir todavía quince años", predice.

Rogers cree en cualquier caso que las mejores oportunidades de ganancias en el sector de las materias primas no las ofrecen los metales sino los productos agrícolas.

"El precio azúcar está un 80% por debajo de su récord histórico. El maíz, un 60% también por debajo, y algo parecido ocurre con el algodón. Si se tiene en cuenta la inflación, los precios de esas materias primas están entre un 80 y un 90% por debajo de esos récords", afirma.

"La superficie dedicada al trigo no ha dejado de disminuir en los treinta últimos años. En los cinco últimos años, el mundo ha consumido más alimentos de los que ha producido", explica Rogers, según el cual "es la primera vez que ha ocurrido algo semejante".

"Llevamos varios años sin sufrir una sequía a escala mundial. No sé si tendremos otra, pero se lo que pasó en los años sesenta y setenta cuando tuvimos sequías y existencias de alimentos muy bajas.



Este artículo es la antesala de un pequeño reportaje que estoy preparando sobre el oro.

Buen fin de semana

URANIO

Interesantísimo artículo de Bernhard Schmidt. He estado dos días reflexionando durante esta empresa y buscando más información sobre la misma. Me ha recordado al boom puntocom en donde subía y subía el precio de la accion por las expectativas que generaba el negocio en sí. La diferencia es que si encuentra este gente un yacimiento de uranio... la vamos a liar. Al menos merecería la pena entrar en ella y dejarla a ver que pasa...

Problema, a ver si puede alguien ayudarme por favor. En Visula, en Xetra, encontramos el valor "EJZ" sin embargo, el chart es más raro que un perro verde. ¿Alguien sabe si verdaderamente corresponde a este valor? ¿Puedo cargar en Visual valores de otras bolsas no listadas en Visual? ¿Por ejemplo en Montreal? En caso de respuesta positiva... por Dios ayudarme!!!



Recomendación: Wealth Minerals - una empresa poco conocida con varios proyectos de uranio en Argentina.

En las últimas semanas observamos que los metales preciosos, las materias primas y la energía a medida que van viendo crecer su valor, también van aumentando su volatilidad (margen de fluctuación). Menos uno: el Uranio!
Este “metal energético” (Si! pertenece a los metales) sigue subiendo sin parar desde hace unos 3 años.

En el gráfico de abajo se puede apreciar como el precio de uranio hace unos tres años se encontraba por debajo de los 10 USD. Ahora su valor se acerca a 40 USD. Una subida sin parar de un 300%.

Casi el 20% de la electricidad mundial es generada gracias al uranio. Actualmente (datos de 08/05) existen 440 centrales nucleares con una capacidad de 367.684 megavatios. Aunque los peligros de una utilización pacífica del uranio son significantes, asimismo sus ventajas son: que es una de las pocas fuentes energéticas que cumplen con los requerimientos del “Protocolo de Kyoto” (por ejemplo las centrales nucleares no emiten el dióxido de carbono), es muy económico y una gran parte de la producción viene de países que son estables políticamente y/o están a “favor de occidente” (un 70% de la producción mundial viene de Canadá, Australia y Namibia casi en partes iguales).

Observamos que desde hace un año y medio en el uranio, una especulación creciente por parte de inversores y de los “hedge funds”. Pero, en general, la situación fundamental justifica las subidas. Como se puede ver abajo en el grafico, la diferencia entre la demanda y la oferta ha crecido constantemente a partir de los años 90. En 2004 la demanda mundial (155 mill. libras - lbs / pounds) fue aproximadamente de un 50% por encima de la oferta (102 mill. lbs). Esa diferencia entre ambas se cubre mayormente con las reservas que éstan almacenadas. Se estima que la cantidad de uranio en los almacenes está ahora por debajo de 100 Mío. lbs que sólo resultaría suficiente para cubrir “el vacío” durante unos 2 años más.

Según la “World Nuclear Association” (datos de 11/05) 169 centrales nucleares están bajo construcción, planificacion o propuesta. Se calcula que en el año 2020 la demanda mundial será de más de 220 mill. lbs al año. Debido a que no se puede ampliar la oferta tan rápidamente como para cubrir el vacío creciente, y además, compensar los depósitos disminuyentes, los precios del uranio deberán subir aún más (también a largo plazo). Esta situación, junto al hecho de que en los próximos años varias minas se agotarán, indica que pronto le tocará “la hora” a la exploración.

Wealth Minerals - En búsqueda de depósitos de uranio y oro
Esta empresa canadiense explora tanto para descubrir uranio como oro. Está enfocada en 17 proyectos de uranio que provienen de Argentina. En total cuenta con un área (comprada en 2005) con una expansión de 150.000 hectáreas en el noroeste de este país. La mayoría de los proyectos aún estan en su etapa inicial pero las indicaciones geológicas son muy prometedoras. Antiguamente, dos de estas áreas tuvieron minas que produjeron uranio. Eso es una de las mejores señales que demuestra que hay mas recursos en la zona. Las primeras investigaciones de las muestras en una de las muchas regiones específicas, demostraron una concentración de hasta 2,8% de uranio, lo que está por encima del promedio de otros depósitos en el mundo. Además, ya existen varios recursos (depósitos) definidos muy cerca de los proyectos de Wealth Minerals, lo cual, es otro factor a su favor.

La clave principal para el éxito de la empresa es contar con una gerencia muy experimentada y con amplios contactos, sobre todo, en Latinoamérica. Principalmente, son el director Henk van Alphen, que también es presidente de Cardero (una gran empresa de exploración, muy conocida y diversificada), y el presidente de Wealth Minerals Jerry Pogue. Además cuenta con un equipo de varios especialistas. En esta primera etapa de la empresa, la capacidad de los gerentes es la mejor garantía de éxito para el inversor. Ya los directores de Wealth Minerals han demostrado que pueden adquirir muchos proyectos en poco tiempo y no dudo que vayan a ampliar este portafolio así como desarrollar los proyectos que ya tienen.

Gráfico: La cotización de Wealth Minerals muestra una tendencia alcista a largo plazo

Recientemente, cerraron un acuerdo de cooperación con el gobierno da la región Salta en Argentina (donde hay muchos proyectos mineros). Con este acuerdo Wealth Minerals tiene una ventaja enorme sobre sus competidores para adquirir más proyectos en la región. Por eso, es probable que la empresa vaya a ampliar su portafolio de proyectos en el futuro. Es imaginable que pueda obtener la licencia para proyectos más avanzados.

Además, Wealth Minerals cuenta con un proyecto de oro en British Colombia, Canadá. Son unas 66.000 hectáreas de expansión y la geología de la región es comparable con otras regiones en Uzbekistán, Rusia y Australia donde se han encontrado depósitos de oro desde 5 mill. de onzas hasta 80 mill. de onzas. Los primeros trabajos de exploración han registrado oro con una concentración desde 5 hasta casi 600 miligramos de oro. Es un proyecto con buenas perspectivas pero se puede pensar que Wealth Minerals lo venderá o, pero más probable aún, lo separará (spin-off) para enfocarse en uranio. En el segundo caso, los accionistas recibirían participaciones en la nueva empresa de oro comparable, con unos dividendos extraordinarios.

Actualmente, el valor de la empresa es de unos 30 mill. CAD (dólares canadienses) . Como la compañía todavía no ha definido un recurso concreto, según un estándar geológico, es muy difícil evaluarla pero parece bastante subvalorado respeto a su portafolio de proyectos y en comparación con otras compañías similares. Normalmente, con el avance de los proyectos debería ser posible que se pudiera definir un recurso y entonces la valoración de la empresa “se dispara”. En esta etapa los mercados evalúan una libra de recurso de uranio entre 1,4 y 11 USD con el promedio de 4,5 USD. O así, o a través de la compra de un proyecto con un recurso ya definido la cuota puede subir.

Resumen: Es cierto que en estas etapas iniciales de una compañía existen riesgos elevados pero al mismo tiempo las oportunidades son enormes. Una buena gestión por parte de los gerentes, el portafolio grande de los proyectos (con dos minas antiguas) y la cooperación con el gobierno de la región (Salta en Argentina) son los argumentos principales en favor de la empresa. Argentina tiene todavía mucho potencial de exploración y Wealth Minerals está bien situada para aprovecharlo. Los precios del oro y del uranio muy probablemente continuaran subiendo más y la necesidad creciente de explorar en busca de nuevos yacimientos es hoy en día muy alta.

Las acciones de Wealth Minerals se ofrecen a un precio bastante bajo, con una alta oportunidad de enriquecer la cartera del inversor. Es recomendable comprar las acciones que cotizan en Vancouver (Canadá) y Frankfurt (Alemania) y solicitarlas con un precio límite porque el volumen de intercambio no es alto.



CURIOSIDAD: TANZANITA

Sinceramente, no tenía ni puñetera idea que existiera un mineral con semejante nombre... a mi me recuerda a los Tarzanitos del instituto que me metía entre pecho y espalda casi todos los días. Siendo un poco más serio, que quede claro que el nombre viene del país en donde se encuentra el único sitio donde se explota este mineral: Bélgica. No joder, Tanzania.

En fin, he leio este post que es estremadamente interesante. Lo dejo como recuerdo, disfrutad:

La Tanzanita es un cristal formado de un mineral llamado ziosita, es mil veces mas difícil de encontrar que el diamante y posee un original color azul-violeta uniforme

La tanzanita (fue bautizada asi por la joyeria Tiffany’s), es una gema que fue descubierta en 1967, solo se encuentra en la region de las montañas de Melerani en norte de Tanzania a los pies del Kilimanjaro y en una franja no superior a los 5 km.




“Tanzanite One” LSE:TNZ.L tiene el control casi absoluto sobre el mercado de la tanzanita, de la misma manera que los tiene de Beers en los diamantes. Extrae, talla y se ocupa del marketing.

Desde el año 2000 la tanzanita ocupa un lugar primordial en la lista de las piedras preciosas.
Y eso ha tenido grandes consecuencias en su precio. En abril proximo la compañía presentara los resultados del 2005 y se esperan sorpresas muy positivas. Un mercado y una accion interesante para seguir de cerca.


Así lo haremos
Venga, a disfrutar del fin de semana

ARTICULO MUY INTERESANTE SOBRE EL ORO

Publica en Invertia en el día de ayer, lo cuelgo para no olvidarme de el en el futuro. No olvidemos que el Oro está en las inmediaciones de los 555 dolares la onza y que aún queda bastante hasta los máximos conseguidos en las inmediaciones de los 800 dólares. Quedan unos años en los que el oro va a dar mucho que hablar.



http://www.invertia.com/canales2/canal.asp?idcanal=583

LAS TENSIONES GEOPOLÍTICAS Y LA ESPECULACIÓN DESATAN LA “FIEBRE DEL ORO”

BLANCA DEL TRONCO
Invertia.com


Si esta semana un inversor hubiese querido comprar una onza de oro, hubiera tenido que pagar por ella casi 559 dólares, su precio más alto en 25 años.

Y es que, el preciado metal, la inversión refugio por excelencia a la que acude el capital en tiempos de incertidumbre, sigue batiendo récord. No obstante y a pesar de que se revalorizó algo más de un 18% en 2005, los expertos recomiendan prudencia, porque podríamos estar hablando de un refugio puramente especulativo. En cualquier caso, según Reuters, el oro seguirá creciendo en 2006. Una de las materias primas más beneficiadas por estas revalorizaciones está siendo el platino, que ha llegado a cotizar a precios históricos de 26 años.

Pero, ¿por qué esta revalorización espectacular del oro?. Hay explicaciones para todos los gustos: por la necesidad de protegerse de la inflación futura, como refugio ante la inestabilidad política o como vehículo de acumulación. Existe no obstante otra explicación y es que la onza de oro sube por lo mismo que sube el precio de otros activos, es decir, por la abundancia de liquidez.

Para José Ramón Caridad, Director de Productos de Atlas Capital, esta revalorización del metal precioso hay que entenderla atendiendo a distintos factores, pero fundamentalmente a que “ el margen entre la oferta y la demanda está muy ajustado desde 1996, incluso en los años siguientes la oferta ha sido insuficiente y se han generado déficits en los stocks”. Graham Birch, gestor de fondos de Merrill Lynch Investment Managers cree que parte de la razón de estas revalorizaciones está en el hecho de que se venda oro cuando todavía no se ha producido. Se tarda entre 4 y 7 años para poder extraer oro, una vez que se ha localizado geográficamente una mina.

Desde el punto de vista de la oferta, en 2004, la producción disminuyó un 4%, el mayor descenso de los últimos 65 años, esto justifica que las expectativas para 2010 prevean que la producción de oro se verá recortada en un 30% y será un factor que tensione los precios. Otro de los factores que está generando la revalorización del oro son los generados por los bancos centrales, “como los tipos de interés se encuentran muy bajos y las perspectivas no son de fuertes subidas, se ha reducido el coste de oportunidad, -señala José Ramón Caridad, de Atlas Capital-“. Por ello, los bancos centrales están limitando al máximo sus ventas de oro e incluso es razonable pensar que podrían convertirse en compradores netos de este metal.

El experto de Atlas Capital cree, no obstante, que sobre estas razones prevalece una, que China sigue comprando masivamente deuda americana y la economía americana va a seguir presentando presupuestos deficitarios, tras los desastres del Katrina y Rita y debido a la guerra en Irak. Una de las pocas alternativas que se han ofrecido como fuente de diversificación para las autoridades monetarias chinas ha sido el oro.

Para Catherine May, analista de Merrill Lynch Investment Managers “el alza en el precio del oro no indica necesariamente que el mercado cuente con una recesión económica. De hecho, -señala-, un estudio realizado por el Consejo Mundial del Oro demuestra que el precio del metal precioso tiene una relación muy baja con los mercados financieros y con las variables macroeconómicas. En su lugar, la subida en el precio del oro, -añade esta experta-, es la muestra de que los inversores buscan alternativas de inversión de cara a una situación de incertidumbre”

El oro como activo refugio

Según explican los analistas, durante los primeros días del año el oro ha llegado a su precio más alto desde enero de 1981 y el platino ha tocado un máximo histórico por fuertes compras de fondos ante el débil panorama del dólar, sumado a la preocupación por las amenazas a las exportaciones de petróleo de Nigeria y a las intenciones nucleares de Irán. Los rumores sobre la compra física activa en Oriente Medio debido al enfrentamiento de Irán con Occidente por sus aspiraciones nucleares han dado también soporte al lingote. El oro es comprado a menudo como cobertura contra la inflación y para venta futura cuando se necesita efectivo en tiempos de problemas. Según ANZ Investments Bank, “ahora el enfoque es diferente, el oro es considerado un activo dinámico y los fondos están trasladando el dinero allí”.

Para José Ramón Caridad el oro “es un activo sin pasivo, perfecto para invertir en situaciones en las que exista un alto nivel de endeudamiento y riesgo de burbujas. Hay cierto consenso, -dice-, en la existencia de una burbuja inmobiliaria a nivel mundial. Aunque en España hemos sido testigos de un meteórico crecimiento de la vivienda, no es un fenómeno aislado. Londres o Estados Unidos mantienen tasas de dos dígitos. Las familias norteamericanas, -prosigue-, presentan unos niveles de endeudamiento superiores al 80% y el oro es claramente el mejor sitio para refugiarse en caso de estallido”.

El oro terminó 2005 a un precio de 514,2 dólares, en un año en el que su máximo llegó a 540,9 dólares. Un sondeo de la agencia de noticias Reuters realizado a 28 analistas y operadores ha mostrado un precio medio del oro para 2006 de 525 dólares, es decir, un 18% más que los 445,05 dólares que marcó como promedio el año pasado. Se prevé, además, que el metal preciado avance más en el 2007, a un promedio de 550 dólares. Para la consultora de metales preciosos GFMS, una caída en la demanda de joyas y una pausa en el reciente flujo de inversiones en el oro mantendrían los precios del lingote en cerca de 521 dólares por onza en el primer semestre del 2006. Más agoreros se muestran desde Barclays al señalar que el oro podría alcanzar los 600 dólares la onza en la primera mitad de 2006.

Siguiendo la estela dorada, el platino también ha sufrido una revalorización importante en los primeros días de este año, y se ha situado en un máximo histórico de 1.049 dólares la onza, impulsado por las ganancias en los futuros del platino de Tokio y por la perspectiva de una fuerte demanda de catalizadores para automóviles.

También el aluminio ha sido protagonista estos días de una fuerte revalorización y ha marcado un nuevo máximo de 17 años impulsado por compras de fondos, al igual que el cobre, o la plata, -que ha marcado el nivel más alto en 18 años-.

Factores que invitan a la prudencia

A pesar de este contexto de revalorización dibujado por los expertos, éstos recomiendan prudencia antes de tomar posiciones, porque existen factores que invitan a ello. El sector de la joyería, aunque mantiene un peso representativo, parece estar estructuralmente en declive. La fabricación cayó de manera importante en 1997 hasta 2002 aunque en los últimos años ha repuntado. Otro de los factores de riesgo, son los bancos centrales, que si bien son proclives a reducir sus ventas y se podrían replantear compras por la situación de tipos, también hay que reseñar que las reservas de Estados Unidos, Alemania y Francia siguen siendo muy grandes y esto limita el potencial alcista del oro.

Existe, además, la posibilidad de que la producción minera se incremente. No por explotaciones nuevas sino por mayor producción de las ya existentes. Otro factor de riesgo sería el fuerte peso que tienen los ETF,s y demás instrumentos derivados sobre el precio del oro y sobre los flujos de entradas y salidas en este activo.

ORO IV parte y última

Última parte de esta apasionante entrega de este preciado metal. Joder, la verdad que lo he puesto por mi porque tenía ganas de leerlo y siempre me parecía largo, y como no está en formato papel pues no llegaba a concentrame tanto tiempo sobre la pantalla. Números sí, pero leer páginas y páginas todavía no lo he conseguido... propósito para este nuevo año? :confused:



Bretton Woods
Cuando los Aliados vieron que tenían la guerra ganada, empezaron a diseñar planes para el sistema financiero internacional que habría de establecerse en la posguerra.

El plan inglés fue obra del economista Lord John M. Keynes, el americano fue obra de un alto funcionario del Tesoro llamado Harry D. White. Para cuando la guerra terminó, en 1945, el PIB americano representaba la mitad de toda la producción mundial. No podía haber discusión, se aplicaría el Plan White.

Entre otras cosas, el Plan White implicó la creación del Fondo Monetario Internacional. A diferencia de lo que podrían hacernos cree los actuales grupos antiglobalización, que tanto protestan contra el FMI, White no era un apasionado del liberalismo a ultranza. Muy al contrario, ya en la década de 1940, el FBI le investigó por colaboración con el Partido Comunista americano. De hecho, documentos internos de la KGB que salieron a la luz en 1999 han desvelado que White era uno de los más importantes activos de la Unión Soviética en Estados Unidos. Éste fue el padre de la criatura.

En las conferencias celebradas en Bretton Woods a mediados de 1944, las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial redefinieron el sistema monetario internacional aplicando el Plan White. Básicamente, la idea consistía en recuperar el esquema de Génova, aunque se suprimía la pirámide intermedia de la libra. Esto es, todas las divisas serían convertibles en dólares y sólo el dólar sería convertible en lingotes de oro a razón de 35 dólares por onzas para los gobiernos extranjeros.

La Reserva Federal reinició su política de emitir dólares alegremente. Mientras tanto, Europa y Japón, aplicando políticas más sensatas, se recuperaron y la balanza comercial comenzó a inclinarse en contra de los Estados Unidos. Esos países se encontraron con que sus reservas nacionales se estaban llenando de dólares sobrevaluados que habían adquirido vendiendo sus productos a Estados Unidos. No puede sorprende su reacción: empezaron a vender dólares a la Reserva Federal a cambio de lingotes de oro. Lo poco que quedaba del patrón oro siguió actuando: el banco emisor irresponsable tenía que despedirse de su oro. Las reservas de oro de la Reserva Federal, que tras la Segunda Guerra Mundial estaban valoradas en 20 mil millones de dólares, se vaciaron hasta los 9 mil millones.

Pero, a medida que las ventas de dólares hacían subir la demanda de oro; en los mercados internacionales de oro, principalmente Londres y Zurich, en precio del metal precioso iba subiendo. A la Reserva Federal le resultaba cada vez más difícil mantener el cambio de 35 dólares por una onza de oro.


La caída de Bretton Woods
En marzo de 1968, Estados Unidos decidió acabar con la pérdida incesante de oro. El remedio que se aplicó consistió en el compromiso de todos los bancos centrales a no comprar ni vender oro en los mercados libres. Esto es, las reservas de oro de los bancos centrales y todo el demás oro del mundo funcionarían en compartimentos estancos, jamás se mezclarían. Así, confiaban, la Reserva Federal dejaría de perder oro y el precio mundial de la onza de oro volvería a niveles muy por debajo de los 35 dólares. Se equivocaron a lo grande.

La Reserva Federal seguía inflando el dólar así que su valor en los mercados iba cayendo mientras el oro se apreciaba. A principios de 1973, una onza de oro se cambiaba en los mercados internacionales por 125 dólares.

Los bancos centrales europeos amenazaron con vender gran parte de los inútiles dólares que tenían en sus reservas a cambio de oro, contraviniendo el acuerdo. Así que, el 15 de agosto de 1971, por orden del presidente Richard M. Nixon, el dólar dejó de ser convertible en lingotes de oro incluso para gobiernos y bancos centrales extranjeros. Fue el golpe de gracia al patrón oro.


La crisis del dólar
Durante todo el siglo XIX, con veinte dólares se podía adquirir lo mismo que con una onza de oro. En la primera década del siglo XX se empezó a pervertir el patrón oro y, con sólo veinte años, en 1934, el valor del dólar se había dilapidado de tal forma que hacían falta treinta y cinco para comprar una onza. Cuando, a mediados de siglo, Jacques Rueff abogó por el retorno al patrón oro con la paridad de una onza por setenta dólares, el doble que el cambio oficial en ese momento, se consideró que el precio era ridículamente alto, que no podían pedirse tantos dólares por una simple onza de oro. Pero el valor del dólar respecto del oro siguió cayendo. Hoy, en los mercados internacionales, no bastan 400 dólares para comprar una onza de oro. Es decir, en los últimos cien años, el dólar ha perdido, en términos de oro, el 95 % de su valor.

Esta bestial destrucción del dinero se aceleró con la decisión de Nixon de romper el último lazo entre el oro y el dólar. Obviamente, en el mercado predominaron los que quisieron deshacerse a toda prisa de sus dólares para poder comprar activos cuyo valor no se degrade tan rápidamente. El oro, el petróleo y otros activos vieron como su precio se disparaba en dólares. La inflación del dólar llegó a los dos dígitos.

Curiosamente a esto no se le llamó “la crisis del dólar” sino “la crisis del petróleo”.


Estagflación
Cuando se financió el enorme gasto público a fuerza de imprimir más dólares no respaldados, estos perdieron su valor rápidamente. Para frenar la inflación, los gobiernos impusieron todo tipo de restricciones y controles de precios y salarios. El estancamiento económico se vino a sumar a la inflación. Así se creo un neologismo feo de cuidado: estanflación. Entre otras cosas, la estagflación dejaba en evidencia los errores de la teoría keynesiana, que había dado por hecho que inflación y estancamiento no podían darse al mismo tiempo.


La crisis de la deuda
Con unas economías occidentales al pairo y una abundancia de dólares, los bancos se encontraron con que nadie les pedía préstamos para nuevas inversiones. Esta circunstancia fue aprovechada por los gobiernos de los países pobres. Por fin, podrían conseguir dinero a bajo coste y, encima, el mundo desarrollado parecía aquejado de agujetas. Ahora podrían recortar distancias.

Tristemente, esos gobiernos no dedicaron los préstamos a empresas productivas que permitieran desarrollar sus países. Muy al contrario, en gran medida, esos fondos fueron a parar a cuentas privadas de los altos funcionarios de esos países. Otra parte muy considerable fue destinada a gastos militares.

A principios de la década de 1980, Occidente empezó a levantar cabeza. Con la reactivación económica, las empresas volvieron a pedir préstamos a los bancos y los tipos de interés volvieron a subir.

Fue un amargo despertar para los países pobres. Después de una década desaprovechando préstamos, llegaba la hora de pagarlos. El saldar una deuda cuando los tipos de interés están en plena escalada, es complicado. Que, encima, no se haya usado el dinero para producir la suficiente riqueza con que devolverla, hace imposible el pago. Méjico fue el primero en reconocer lo evidente: no podía pagar la deuda.

Desde entonces, el caso se ha repetido en multitud de países. En algún país el gobierno decide echar mano de la máquina de emitir dinero y acaba con la curiosa combinación: cada vez más billetes pero menos riqueza.

"Todo el periodo de la crisis de los 70 nos dejó una valiosa enseñanza que Carl Menger ya había explicado un siglo antes. El dinero no es una cantidad que pueda generarse o imprimirse a partir de la nada y por decreto, sino una cualidad -la liquidez- que el mercado descubre en los bienes y en los activos. La liquidez consiste en no sufrir pérdidas de valor (o pérdidas de tiempo) al desprenderse de cantidades incluso enormes de un bien. Bien el dinero mercancía, bien los activos monetizables, han de ser aquellos que constituyen o representan los bienes más deseados por el mercado. Aquellos con una demanda más amplia, estable y permanentemente insatisfecha.
Inexorablemente, la violación de esta ley significa tener que pagar el precio de las recesiones. Que sean “deflacionarias” o “inflacionarias” sólo dependerá del activo que tomemos como referencia para expresar los precios."

ORO III parte

Llevamos ya cuatro días desde que el oro tocara máximo y parece que la corrección va en serio. No cabe duda de que a medio/largo plazo el oro todavía tiene que llenar rios de tinta y seguirá la escalada alcista. Esperaré unas cuantas semanita a que la cotización busque un buen soporte y escribiré un especial dónde meter pela en oro y metales varios.

Hasta entonces disfrutar de esta tercera parte de este genial artículo.




O guerra o patrón oro.
Efectivamente, a mediados de la década de 1910 se “sabía” que la Gran Guerra duraría unos pocos meses a lo sumo porque los gobiernos no podrían soportar un estrago mayor contra sus reservas de oro. A excepción de Estados Unidos, que no entró en la guerra hasta que ésta estuvo muy avanzada, todos los países abandonaron el patrón oro para poder hacer frente al inmenso gasto bélico.


Cantidad o calidad
Por aquel entonces, se había popularizado entre los economistas una teoría que pretendía explicar los fenómenos monetarios. En vez de fijarse en la liquidez del dinero, se centraba en su cantidad. Estos cuantitativistas opinaban que el hecho de que una divisa fuese convertible en oro era irrelevante, lo que tenía importancia eran simplemente las variaciones en su cantidad. Irving Fisher lo expresó con esta ecuación:

M · V = P · Q

Donde M es la cantidad de dinero (oferta monetaria), V es la velocidad de circulación (las vueltas que da el dinero por el mercado), P es el nivel general de precios y Q es la producción nacional de bienes y servicios. Como los soberanos de antaño, pensaban que lo importante para los que usan dinero es la cantidad de retratos del rey de turno y no la valoración que de esos retratos haga el mercado. Con una teoría así se abría el camino hacia unas divisas no respaldadas por oro en absoluto, esto es, divisas cuyo valor se basaría en la confianza del mercado en la buena gestión de los bancos centrales. Estas divisas no respaldadas se conocerían como “moneda fiduciaria”, del latín fides, confianza.

Esta teoría, sin embargo, no fue aceptada por todos. Entre sus críticos destacó Benjamin M. Anderson, Jr.:

"El mundo bancario no tiene la menor dificultad en reconocer ese mínimo de veracidad de la teoría cuantitativa que sostiene que el valor del oro, acuñado o no, no es independiente de su cantidad en relación con la demanda mundial para fines monetarios y para fines de consumo. Ninguna teoría monetaria lo negaría. Ésta es una verdad que, lejos de ser propiedad exclusiva de la escuela de la teoría cuantitativa, es admitida por cualquier estudioso serio de esta materia. Pero esa proposición queda inmensurablemente lejos de la proposición de que el Estado, o un banco emisor, pueda tomar unos trozos de papel carentes de valor, imprimir algo sobre ellos, ponerlos en circulación y, a fuerza de limitar su circulación, darles un valor sin cambiarlos o prometer cambiarlos o tener la intención de cambiarlos. ¿De qué fuentes podrían adquirir valor tales trozos de papel? ¿Por qué los aceptarían los productores a cambio de su trabajo o a cambio de los bienes producidos por su trabajo? ¿Por qué los iba a querer nadie? ¿Por qué, en otras palabras, circularían?"

Ciertamente, en un mercado libre no circularían. Pero circularon en las economías mixtas del siglo XX porque el gobierno obligaron a usarlos y pusieron dificultades enormes al uso del oro.
El motivo de los gobiernos para preferir la moneda fiduciaria a la convertible en oro es fácilmente comprensible, lo explicaría medio siglo más tarde Alan Greenspan en 1966:

"El abandono del patrón oro ha permitido a los responsables del Estado del Bienestar usar el sistema bancario para expandir el crédito ilimitadamente. Ellos han creado reservas de papel en forma de bonos nacionales que, mediante una serie de complejos pasos, los bancos aceptan en lugar de activos tangibles y tratan como si de un auténtico depósito se tratara, es decir, como el equivalente de lo que antaño era un depósito de oro. El tenedor de un bono nacional o depósito bancario creado por reservas de papel cree que tiene un derecho sobre un activo real. Pero el hecho es que existen ahora más derechos que activos reales. [Las cursivas son de Greenspan]"

La triple pirámide invertida de la Isla de Jekyll
El Banco de Inglaterra fue el primer banco central de la historia y se creó en 1694, aunque no adquirió su actual forma hasta 1844 con la Peel Act. Una tras otra, las potencias habían ido creando sus propios bancos centrales. La última en subirse al carro fue Estados Unidos. Aunque allí ya había habido varios intentos, la cosa no fraguó hasta que en noviembre de 1910 un grupo de banqueros, reunidos secretamente en la Isla de Jekyll, decidieron crear el Sistema de la Reserva Federal, esto es, el banco central americano. Entró en funcionamiento en diciembre de 1913.

La Reserva Federal consistió en la coordinación de doce bancos. La Reserva emitía billetes respaldándolos con sus reservas de oro. Puesto que se emitían más billetes que oro tenía la Reserva, podría hablarse de que el sistema consistía en una pirámide invertida: muchos billetes que se sostienen sobre una cantidad de oro inferior. Los bancos nacionales podían entonces ofrecer depósitos a sus clientes respaldándolos con los billetes de la Reserva, puesto que aquí tampoco había paridad unitaria y puesto que había varios bancos nacionales, deberíamos dibujar una serie de nuevas pirámides invertidas apoyadas sobre la primera. Finalmente, todos los bancos estatales podían ofrecer crédito respaldado por los depósitos de los bancos nacionales, es decir, una nueva fila de pirámides invertidas.


La triple pirámide invertida de la Conferencia de Génova
Aunque Lord John M. Keynes diría, años más tarde, que el patrón oro era una "bárbara reliquia"; acabada la guerra, las potencias se esforzaron por volver a adoptarlo. Pero, como hemos visto, readoptar el patrón oro implicaba el amargo trago de la devaluación, o la pérdida de gran parte de las reservas de oro.

Inglaterra, que hasta entonces había sido la gran potencia hegemónica y que acababa de salir victoriosa de la Gran Guerra, no estaba dispuesta a rebajarse y regresó al patrón oro en 1926 sin devaluar la libra. (Es decir, los ingleses podrían importar a bajo coste, pero les sería dificilísimo exportar sus productos.)

He aquí la idea que los ingleses consiguieron vender al resto del mundo en la Conferencia de Génova de 1922: Estados Unidos, que había sufrido poquísimo por la guerra, permanecería en el patrón oro, respaldando sus dólares con oro. Las divisas de los demás países, sin embargo, no podrían cambiarse por oro, sino por grandes lingotes de oro. El público en general, claro está, no usaba esos grandes lingotes, con lo que la convertibilidad de estas otras divisas quedaba muy reducida. Es más, las libras esterlinas podrían cambiarse también por dólares y las demás divisas por libras.

Esto era una nueva triple pirámide invertida: los dólares se sostenían sobre una cantidad de oro inferior. Sobre estos dólares se apoyaban las libras, con lo que se formaba una segunda pirámide sobre la primera. Y, finalmente, todas las demás divisas se apoyaban sobre la libra.

El viejo mecanismo del patrón oro, que castigaba a los que emitían demasiados billetes, ya no funcionaba. Ahora, el Banco de Inglaterra podía emitir tantas libras como quisiera porque, en vez de tener que cambiarlas por oro, podía cambiarlas por dólares. Sólo se trataba de convencer a los americanos de que imprimiesen dólares a tropel.

Obsérvese que el peldaño inferior de la triple pirámide invertida de la Conferencia de Génova no era otra cosa que la triple pirámide invertida de la Isla de Jekyll. Queda claro, entones, que este sistema permite crear dinero de la nada y, ciertamente, en los “locos” años veinte pareció que en Estados Unidos se creaba riqueza de la nada. Pero también queda claro que el sistema no era un alarde de estabilidad que digamos, ¡sino un enorme castillo de naipes cabeza abajo!


El caos de entreguerras
Efectivamente, a finales de los años veinte el nuevo sistema se vino abajo.
La Reserva Federal se enfrentaba a un doble desafío.
Por un lado, Estados Unidos estaba pasando por una ligera crisis económica. La Reserva Federal, temerosa de que se produjera una escasez de dinero, aumentó su ritmo de emisión de moneda.

Por otro lado, el banco central inglés se había negado, por motivos políticos, a una necesaria subida de sus tipos de interés. Debido a este tipo de interés artificialmente bajo en Inglaterra, los inversores ingleses preferían tener su dinero en dólares en vez de en libras esterlinas. En consecuencia, se estaba produciendo una gran salida de oro desde Inglaterra hacia Estados Unidos. Para intentar echar una mano a los ingleses, la Reserva Federal decidió imprimir todavía más dinero, que rebajaría el tipo de interés en Estados Unidos hasta situarlo a niveles cercanos a los de Inglaterra. Con tipos de interés parecidos a ambos lados del Atlántico, se acabó la fuga de oro. Pero los problemas acababan de empezar.

La enorme liquidez que la Reserva Federal había inyectado al mercado fue a parar, en gran medida, a los mercados financieros. Con enormes cantidades de dinero barato, los inversores compraron acciones de las empresas líderes en las nuevas tecnologías: automóviles y radio, principalmente. Los índices bursátiles se dispararon. Se estaba creando riqueza de la nada pero los expertos aseguraban que los enormes beneficios bursátiles se correspondían perfectamente con la envidiable situación de la economía real. La realidad era bien distinta, se trataba de una inmensa burbuja financiera. Las acciones de la RCA, por ejemplo, pasaron de 1,5 $ en 1921 a 141 $ en 1929. El 3 de septiembre de 1929 se alcanzó el máximo en Wall Street. La Reserva Federal quiso detener la burbuja parando en seco la expansión monetaria, pero ya era muy tarde y la reventó. Del 24 al 29 de octubre se produjo la caída en picado de la bolsa.

El presidente Herbert C. Hoover primero, como Franklin D. Roosevelt después, intentó frenar la crisis a fuerza de políticas intervencionistas. La crisis se agudizó y se esparció por el mundo. En 1931, Inglaterra abandonó completamente el patrón oro. En julio de 1932, el índice Dow Jones había perdido el 90% de su valor desde los máximos de 1929 y tardaría todavía un cuarto de siglo en recuperar esos niveles. El PIB americano cayó un 60% respecto a 1929 y más de 4.000 bancos cerraron.

En 1933, Roosevelt decidió acabar con la convertibilidad de los billetes de la Reserva Federal para los ciudadanos americanos. Esto es, desde entonces sólo los gobiernos y bancos mundiales podrían cambiar los billetes de la Reserva por oro. Se llegó al extremo de prohibir a los americanos poseer oro. En 1934 Estados Unidos readoptó el patrón oro, pero no a 20 dólares por onza sino a 35.

Los dólares ya no salían a raudales de Estados Unidos. Uno de los países más dependientes de esos dólares era Alemania, que todavía se estaba recuperando de la devastación de la Gran Guerra. La economía teutona no podía dar abasto a sus propias necesidades de reconstrucción ni a las obligaciones de pago que le habían impuesto los vencedores. El gobierno alemán había decidido, en la década anterior, imprimir marcos a lo loco. En poco tiempo, carretillas llenas de billetes de varios millones de marcos eran insuficientes para comprar productos básicos. Esto ya no era inflación, sino hiperinflación. La economía alemana se colapsó a principios de la década de 1920. Con una divisa que no valía nada, obviamente, no había forma de pagar las deudas a los vencedores de la Gran Guerra. Así que tras la devastadora hiperinflación vino el impago de la deuda.

Conscientes del error que había supuesto la impresión sin ton ni son de moneda, los bancos centrales se ciñeron a una política monetaria muy restrictiva. O sea, dieron tal golpe de timón que pasaron de la inflación a la deflación. Los alemanes, desesperados de tantos estragos económicos, votaron a Adolf Hitler para que les trajera tranquilidad y prosperidad.

El invento de Génova se había hecho trizas. Las potencias habían abandonado el patrón oro. La crisis económica, el paro y la deflación parecían imparables. Sin las restricciones del patrón oro, las economías, incapaces de competir entre sí económicamente, emprendieron el camino de las devaluaciones competitivas. Es decir, redefiniendo constantemente su propia divisa a la baja, cada país intentaba abaratar así sus productos para poder exportarlos más fácilmente y así estimular su producción nacional, frenando el paro y la deflación. Pero la situación siguió empeorando hasta que estalló una nueva guerra mundial.

ORO II parte

Sigue la imparable subida del oro y hoy hemos llegado hasta los 531.5 dólares. Pero que es esto!!!!! No comment


Segunda parte



El papel moneda
En el mercado, la gente siguió esforzándose por encontrar dineros todavía mejores que el oro. Una de las desventajas de éste era su más que considerable peso.

Así que fue imponiéndose la costumbre de pagar con unas notas de papel que otorgaban al portador la posesión de cierta cantidad de oro depositada en cierto lugar. Aunque los billetes de papel más antiguos parecen ser un invento chino, una vez más, el desarrollo de esta novedad se produjo sobre todo en Occidente.

Estos billetes eran como los vales de una consigna cualquiera. Tenerlos equivalía a ser el propietario del oro depositado en alguna caja fuerte. Una multitud de bancos comerciales de todo el mundo emitían este tipo de notas de papel.


El patrón oro decimonónico
Aunque, como hemos visto, el oro ha sido a menudo dinero y, por tanto, ha habido varios patrones oro, cuando se habla de “el” patrón oro se hace referencia a la forma en que se organizaba el sistema financiero internacional en el siglo XIX. Recordemos que consistía en algo tan simple como definir una divisa en términos de oro. Así, por ejemplo, el dólar americano estaba definido como una veinteava parte de una onza de oro. Y la libra esterlina era aproximadamente una cuarta parte de una onza de oro. Es decir, tener un dólar equivalía a tener un “vale por 1/20 onzas de oro”. Puesto que la definición de cada divisa en términos de oro era fija, bien podríamos decir que existía una única divisa mundial, que era el oro.

Cuando un banco emitía esos billetes, sabía que a partir de ese momento podía presentársele un cliente con alguno de ellos exigiendo al banco que se lo cambiara por la correspondiente cantidad de oro. Los bancos, comprensiblemente, se guardaban muy mucho de emitir dinero a lo loco; muy al contrario, trataban de mantener una relación sensata entre el dinero que habían emitido y sus propias reservas de oro.

De esta manera, cuando el público desconfiaba de algún banco y se formaban largas colas ante sus oficinas para retirar el dinero, la mayoría de clientes conseguía salir con oro en sus manos. Así, conservaban su riqueza mayormente intacta, por muchas dificultades que hubiese en el sistema bancario. Nada que ver con los que sucedería un siglo más tarde.

Hasta aquí puede verse que las ventajas de ese sistema para la gente común eran considerables, a costa de exigir una enorme disciplina a los bancos emisores. Pero las ventajas no terminaban aquí, ni mucho menos.


El verdadero Siglo de Oro
Recapitulemos. Los bancos emisores iban sacando dinero al mercado a un ritmo muy semejante al del aumento de las reservas de oro. Si un banco violaba este principio y emitía demasiados billetes no respaldados por oro, se le retiraba la confianza y, en el peor de los casos, tenía que cerrar. Pero el dinero respaldado por el oro de bancos más sensatos mantenía su valor y los ciudadanos no tenían que pagar por las fechorías de los banqueros.

Un dinero mundial que mantiene su valor estable a lo largo de las décadas tiene dos importantes consecuencias:

Primera; los precios se mantienen estables, es decir, la inflación es insignificante.

Segunda; los tipos de cambio son estables, es decir, no es que se hagan esfuerzos para mantener una paridad fija artificial sino que no existen presiones que pongan en peligro ese equilibrio, lo cual es una bendición para el comercio internacional.

Puede entenderse que con una inflación bajo control, un gasto público bajo control, unos bancos emisores bajo control y un tipo de cambio bajo control, la tranquilidad económica era tal que prosperar económicamente se convirtió en lo normal.

Tal fue la situación financiera mundial durante el siglo XIX, desde las Guerras Napoleónicas hasta la Primera Guerra Mundial.


Oro o guerra
Puesto que la cantidad de dinero que podía emitir el sistema estaba limitada por la cantidad de reservas de oro y puesto que la cantidad disponible de oro aumenta muy poco de un año para otro, la cantidad de dinero que se emitía anualmente no variaba mucho. Los gobiernos, por tanto, no podían echar mano de la máquina de imprimir billetes para financiar gastos extraordinarios.

Tanto era así que cuando había enormes gastos “inevitables” como las guerras, solían suceder dos cosas:
Primera y principal; se hacía todo lo posible para acabar con la guerra cuanto antes para no poner el sistema en apuros. Y segunda; si la cosa era muy seria, se suspendía temporalmente la paridad de la moneda con el oro. Detengámonos un poco en este punto porque tiene su intríngulis.

Cuando un banco empezaba a emitir dinero a mayor ritmo del que aumentaban sus reservas de oro, aumentaba el riesgo de que alguien fuese al banco a cambiar sus billetes y le contestaran: “lo siento, no podemos darle oro a cambio de ese papelito”. Tanto si se suspendía la convertibilidad como si no, el mal trago llegaba después de la guerra. Entonces, veían que la cantidad de oro que les quedaba era muy insuficiente para hacer frente a tantos billetes y tenían que “redefinir” a la baja la divisa en términos de oro, o sea, devaluarla. (Recordemos: devaluación implica que comprar al extranjero es más caro y vender es más barato). Precisamente después de una guerra eso era muy amargo porque la prioridad era la reconstrucción. Reconstruir es más difícil cuando comprar materiales de construcción (y cualquier otro producto) al extranjero es más caro. Si se volvía a la convertibilidad sin devaluar se arriesgaba a quedarse con sus reservas de oro vacías, o sea, en la bancarrota.

Embarcarse en una guerra, aunque se tuviese las de ganar, era una insensatez, por eso hubo tan pocas en el siglo XIX.