Tuesday, 16. September 2008, 02:12:55

El gobierno en una actitud cobarde y descarada prefiere buscar culpables antes de reconocer que se equivocó. Sinverguenzas, arrogantes, descarados, etc. Esto es para no creer, y definitivamente ya podemos imaginar el final de esta historia.
El prefecto del Departamento de Pando, Leopoldo Fernández, pide una investigación por la treintena de muertes en esa región, en vez de su detención por el genocidio del que lo acusa el Gobierno.
Fernández asegura que el objetivo de la llegada de más de siete aviones hércules a ese departamento, desde el viernes hasta la jornada de ayer, es su detención y no el hecho de hacer respetar el Estado de sitio.
“Antes de dictar el Estado de sitio, el Gobierno debió haber enviado observadores o una comisión del Parlamento, pero no se respeta el Estado de derecho y no se presume la inocencia, lo que quieren es la detención antes de la investigación”, dijo.
Gobierno promete cárcel
El Gobierno prometió, la noche de este domingo, 30 años de cárcel para el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, por los presuntos crímenes de lesa humanidad que, según el Ejecutivo, cometió durante la masacre de campesinos en el territorio pandino, que sucedió el pasado viernes.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, dijo que Fernández trata de disminuir y evitar su responsabilidad a través de sus recientes declaraciones, pero que los delitos que cometió en la masacre a campesinos no quedarán en la impunidad.
"Que quede absolutamente claro que este caso no va quedar en la impunidad, porque vamos a demostrar que las instituciones del Estado boliviano funcionan y en este marco Leopoldo Fernández tendrá una sentencia de 30 años sin derecho a indulto por los delitos que cometió", manifestó.
Indicó que la actitud del Prefecto pandino, acusado por el Gobierno de organizar y financiar sicarios para masacrar a campesinos, no puede ser calificada de otra manera que de genocida.
Versión de Fernández
“Es una medida injusta y una canallada lo que señala el Gobierno y por eso no permiten que haya absolutamente nadie participando en las investigaciones, seguramente para fraguar todas las pruebas, porque lo que el Gobierno quiere es mi cabeza”, manifestó Leopoldo Fernández.
"Esos campesinos eran los que venían armados, porque cuando se encendieron dos de sus camionetas parecía un polvorín regando balas por todos lados durante tres o cuatro minutos", dijo.
El Prefecto que culpa al Gobierno por las muertes de cerca de treinta personas sostuvo que Pando es la región por la cual el Gobierno comenzará a debilitar al Conalde.
Sin embargo, en una entrevista en un medio televisivo, la autoridad no descartó la presencia de funcionarios prefecturales en los enfrentamientos, así como tampoco la utilización de vehículos de esta institución.
Fernández aseguró que el Gobierno no permite la llegada de una comisión de observadores nacionales e internacionales a Pando.
“Hemos estado hablando con representantes de la ONU, el Defensor del Pueblo Waldo Albarracín, con la Iglesia Católica y les he pedido que se hagan presentes en Pando y ellos tenían la voluntad de venir, pero no les quisieron dar las condiciones para aterrizar en el departamento, creo que con esto está claro lo que pretende el Gobierno”, dijo.
Por su parte, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, desmintió esta información y aseguró que se está gestionando el ingreso de organismos internacionales a ese departamento, además de instituciones como Derechos Humanos y el Defensor del Pueblo.
A pesar del Estado de sitio, miles de pandinos salieron, ayer por la tarde, en una marcha desde la plaza de la Autonomía a la Plaza Principal de ese departamento para pedir paz.