Sunday, 2. September 2007, 19:26:28
El ojo del mundo ya esta cuarto en ranking de visitas. Sin embargo, falta definir cuál será el modelo de negocios y los problemas del copyright
Aunque las opciones abundan, YouTube.com –en sus diez versiones localizadas para diferentes idiomas y países- es ahora "el" incontrovertible rey de los sitios web relacionados con el eVideo, con más de 100 millones de videos diarios servidos en formato de streaming.
Tras apenas 12 meses del debut oficial en el mundo online, Google desembolsó u$s 1.650 millones para adquirirlo.
Según Alexa, empresa dedicada a monitorear las preferencias en la red, YouTube.com ya está cuarto cómodo en el ranking de los diez sitios más visitados del mundo dotcom.
De acuerdo a las cifras que aportó Vinton Cerf, uno de los gurues de Internet, durante su reciente visita a la Argentina, su impacto es enorme: "el 20% del tráfico web, de todo el mundo (HTTP), ya pasa por los servidores de YouTube.com. Eso significa que -nada menos- que el 10% del total del tráfico de bits que circulan por la red de redes está relacionado con este único sitio”.
El website se inauguró oficialmente –o sea salió de su fase beta de prueba- en febrero del 2005 y desde ese momento su expansión no se detuvo ni su crecimiento se amesetó en forma significativa, según publica Fortuna.
En noviembre de 2006, Google abrió su inmensa chequera y tomó las riendas, a cambio de u$s1.650 millones pero decidió mantenerlo, por ahora, como empresa independiente, y conservar el management de sus fundadores.
Donde sí influyeron es en la fuerte inversión en tecnología y desarrollo que les permitieron tener una mejor interfase para afrontar lo que será la próximo ola del fenómeno: el mVideo. Así, buscan ocupar un lugar central en las pantallas de los casi 3.000 millones de equipos celulares que hay en el planeta.
Según comenta Guillermo Rivaben, Director de Marketing de Personal, "el forecast mundial de facturación por temáticas de video móvil, para el año 2007, ya llega a los u$s 3.500 millones."
Expectativa
Sin embargo, pese a todas las buenas noticias, hay un problema grave: no está claro ni probado cuál será el modelo definitivo de negocios que lo vuelva atractivo y sustentable.
YouTube, y cualquier otro sitio relacionado con el video digital y la red, todavía tiene que probarle al mercado que podrá generar ganancias respetables. Todo indica que será así, pero la comprobación no está.
Si se analiza su materia prima, los videos, queda claro su aparente gran ventaja con respecto a la radio y la televisión: buena parte de los contenidos son aportados –hasta ahora- por millones de aficionados que no busca(ban) más recompensa que sus 15 minutos de fama. Pero eso, claramente, ya está cambiando.
"El contenido en Internet es un negocio que ofrece dos opciones: o paga quien lo consume o se paga con anunciantes y publicidad, tal como ocurre en la TV abierta", explicó el analista Enrique Carrier, de la Consultora Carrier & Asoc. a Fortuna.
Hoy es cada vez más difícil que el usuario final decida abrir su billetera para pagar por contenidos. Y es que la mayor parte de los servicios online son gratuitos. Además, será difícil de implementar, teniendo en cuenta lo improbable de encontrar un medio de pago que soporte los escasos centavos que puede costar mostrar un video de 30 segundos.
"Yo creo que todo apunta a que vamos a terminar encontrando un modelo similar al de la televisión abierta, con anunciantes de algún tipo", hipotetiza el experto.
"Hace unos días anunciaron en el blog corporativo que ya están haciendo pruebas con publicidad en algunos videos" cuenta Germán Herebia, Director de la consultora inZearch.Fox, especializada en marketing y publicidad online. "Se trata avisos poco intrusivos y menos molestos para el usuario que el tener que soportar 15 segundos completos de publicidad para poder acceder a un video de 30 segundos".
La idea que están testeando es colocar "dentro" del video elegido por el cliente, un aviso corto, de no más de 10 segundos, en la parte inferior de la pantalla. Si el consumidor cliquea sobre la publicidad, el video principal hace una pausa y se muestra el comercial completo. Pero si el usuario vuelve a hacer click sobre el video original, éste regresa a modo Play y el corto comercial se esfuma.
YouTube ya tiene una tarifa vigente para atraer avisadores a esta modalidad: les cobrará u$s 20 por cada 1000 veces que un Advertisment sea desplegado ante los ojos del usuario.
Problemas de Copyright
La opinión de los usuarios ante este nuevo formato publicitario no es el único problema que debe resolver el sitio para poder seguir adelante y, alguna vez, alcanzar la rentabilidad. Su otra gran amenaza es de orden jurídico comercial.
En concreto, como hasta ahora no lograron desarrollar un eficiente sistema automatizado capaz de distinguir el Copyright de los contenidos subidos por los visitantes, buena parte del material online pertenecer a grande productoras.
La paciencia de muchas generadoras de contenidos se acabó tras diplomáticos pedidos de dar de baja innumerables shows. Megaempresas como Viacom (dueña de marcas de peso como MTV, Nickelodeon y estudios Paramount, entre otras), ya iniciaron demandas judiciales por daños, pidiendo indemnizaciones por un total de u$s 1000 millones.
En Argentina, Artear tomó una postura similar -y al mismo tiempo inflamó la paciencia de los bloggers- para que YouTube diera de baja los videos que involucren producciones de ShowMatch, Duro de Domar, Mañana informales, etc.
Por ahora nada amenaza la pole position que YouTube le lleva al resto de sus competidores. Pero eso no significa que esta diferencia no pueda achicarse en el futuro, junto a las volubles preferencias de los usuarios.
Algo que bien pueden atestiguar sitios otrora extra populares y hoy devenidos en desconocidos. Caso típico el buscador Altavista o –en otro plano- el uso de software como el Netscape que dominaba el mercado hasta que el Internet Explorer lo arrumbó al baúl de los recuerdos.
De hecho, hay varios posibles competidores que están buscando las herramientas para darle pelea competitiva. Entre esas herramientas figura una muy fuerte: el dinero.
"Ya hay sitios de video online como Metacafe", cuenta Herebia, "que han dado un paso más en la línea de negocios de YouTube. Metacafe le está pagando a sus usuarios registrados que suben y comparten sus producciones más populares".
De hecho, no es poco lo que paga: u$s 5 por cada 1000 visitas que tenga el eVideo en cuestión, luego de llegar a un piso de 20.000.
"Es lógico que la gente reciba dinero si aporta un contenido que tiene éxito entre el público" razona Herebia. Y concluye "dada esta tendencia, no sería nada raro que -en algún momento- YouTube ponga en funcionamiento algún programa de pagos monetarios que también compense a sus creadores más populares", que por ahora, se mueven en un estricto contexto amateur.